La reserva de capitalización no es una novedad dentro del Impuesto sobre Sociedades. Sin embargo, los cambios introducidos por la Ley 7/2024, aplicables desde 2025, han reforzado significativamente este incentivo fiscal, convirtiéndolo en una herramienta especialmente interesante para muchas empresas.
Si tu sociedad obtiene beneficios y apuesta por reforzar sus fondos propios, conviene revisar esta medida antes de presentar el Impuesto sobre Sociedades.
¿Qué ha cambiado?
La principal novedad es el aumento de la reducción aplicable sobre el incremento de los fondos propios. Mientras que anteriormente la reducción general era del 15%, la normativa vigente permite aplicar un 20%. Además, las empresas que incrementen su plantilla media y mantengan dicho crecimiento durante el plazo exigido pueden beneficiarse de porcentajes superiores:
- 23% si el aumento de plantilla se sitúa entre el 2% y el 5%.
- 26,5% si supera el 5% y no alcanza el 10%.
- 30% cuando el incremento es superior al 10%.
Estas mejoras explican por qué la reserva de capitalización ha vuelto a ganar protagonismo en la planificación fiscal de muchas sociedades.
¿Qué es exactamente la reserva de capitalización?
Se trata de un incentivo fiscal que permite reducir la base imponible del Impuesto sobre Sociedades cuando la empresa incrementa sus fondos propios y mantiene dicho incremento durante el periodo establecido por la ley. El objetivo es fomentar que las empresas reinviertan beneficios y refuercen su estructura financiera, en lugar de depender exclusivamente de financiación externa.
¿Cómo funciona?
La reducción se calcula sobre el incremento de los fondos propios entre el inicio y el cierre del ejercicio. No obstante, la normativa establece determinados ajustes y excluye algunas partidas concretas, por lo que es importante revisar cada caso de forma individual para determinar correctamente la cuantía aplicable.
Un ejemplo práctico:
Imaginemos una empresa que incrementa sus fondos propios computables en 100.000 euros. Con la regulación anterior, la reducción aplicable habría sido de 15.000 euros. Con la normativa vigente, la reducción general alcanza los 20.000 euros, pudiendo llegar hasta 30.000 euros en determinados supuestos relacionados con el incremento de plantilla. Esta diferencia permite apreciar el impacto que pueden tener los cambios introducidos en los últimos ejercicios.
Requisitos básicos
Para aplicar la reserva de capitalización es necesario:
- Incrementar los fondos propios de la empresa.
- Mantener dicho incremento durante tres años.
- Dotar una reserva específica.
- Mantener esa reserva con carácter indisponible durante el plazo legalmente establecido.
El incumplimiento de estos requisitos puede obligar a regularizar la reducción aplicada.
Una medida que merece revisión
Las modificaciones incorporadas recientemente han convertido la reserva de capitalización en una herramienta más atractiva para las empresas que generan beneficios y buscan optimizar su tributación.
Por ello, antes de presentar el Impuesto sobre Sociedades, resulta recomendable analizar si la sociedad cumple las condiciones necesarias para beneficiarse de este incentivo y aprovechar las ventajas que ofrece la normativa actual.